Resistencia de la Universidad Argentina

Obediente a una de las tantas consecuencias lógicas del neoliberalismo, que considera innecesaria la complejidad del mundo cultural y las incesantes ramificaciones del conocimiento en todas sus disciplinas (científicas, históricas, literarias, etc.) el macrismo ya ha iniciado su proceso judicial contra la Universidad. También es necesario aclarar que la idea de proceso judicial, en el macrismo, consiste en un conjunto de acciones agresivas contra personas e instituciones, llevadas adelante por jueces que acatan más los estipulaciones de la Inquisición antes que los modernos códigos procesales. Las Facultades de Derecho de todo el país tienen una alerta que hacer al respecto. Igualmente lo tienen las Facultades de Economía respecto a la inequidad de los modelos económicos en uso, que no solo afectan a extensos sectores sociales sino a los conocimientos económicos todavía no capturados por la irracionalidad compulsiva de la financierización mundial. Asimismo, las Facultades de Medicina respecto a la mercantilización de la salud, las de Filosofía respecto a la anulación de las autonomías subjetivas, las de Ingeniería respecto al abandono de los estilos tecnológicos autónomos, las de Exactas, respecto a las ciencias físico-matemáticas resguardadas de imprudentes patentamientos, las de Arquitectura, escapando con imaginativos contrapuntos a la monumentalización del poder global, las de Ciencias Sociales respecto a la conversión de los inter-vínculos sociales en un mercado de informaciones sobre consumos personales, las de Farmacia atentas críticamente hacia los grandes monopolios de medicamentos, las de Agronomía estudiosas críticas de la concentración de la tierra y el peligro de los agroquímicos. Pero no se detiene allí la heterogeneidad del sentido de la Universidad con los intereses de macrismo, pues debido precisamente al peligro que intuye sobre la existencia de las Universidad, se lanza ahora con cruel entusiasmo a quitarles el respaldo necesario para sostenerlas. Mientras dice, alucinatoriamente, que ha aumentado el presupuesto universitario, está en marcha un plan de desmantelamiento que abarca a todas las universidades del país. La verdad puede leerse en los labios del presidente, de la gobernadora de la provincia de Buenos Aires y en cualquier funcionario macrista. Para ellos, las universidades no dan créditos para sostener una agónica política económica, solo acarrean gastos. Y desde esta estrecha visión salida no de una tormenta ocasional, sino de una perturbación permanente que entre ellos comparten, obligan una vez más a demostrarle al gobierno que las Universidades públicas existen en la conciencia nacional, en la vida popular, en las aspiraciones democráticas de la juventud, en las tradiciones más altas del conocimiento, en el cuadro constitucional de los derechos básicos, y también, como es lógico, en la calle.

Viva la movilización resistente de los docentes y estudiantes para frenar el ajuste y la destrucción de la Universidad Públca.

Llamamos a participar de la gran movilización universitaria del jueves 30 de agosto a las 17 h.

CARTA ABIERTA

29 de agosto de 2018

La educacion no se vende se defiende