Cartas Abiertas

LA MEDIDA DE LO HUMANO

Si la política fuera una ondulación de fuerzas y hubiera un aparato científico para medirlas, podríamos decir que el macrismo está en un momento donde el ciclo inicial de acumulación no ha concluido aún. Pero por suerte, la política no tiene aparatos tan sinuosos de medición, aunque continuamente este gobierno más que cualquier otro, se la pasa midiendo. Cómo mide Macri luego de tal o cual declaración desafortunada, carente de trazos mínimos de humanidad o de la información cultural, incluso de la menos exigente. Cómo mide luego de una muerte por el factor Chocobar, cómo mide luego de rehacer un cálculo para bajar las jubilaciones, cómo mide luego de privatizar un instituto tecnológico del Estado. Los medidores  macristas, tanto los públicos como los secretos –encuestas, focus, trolls, escuchas clandestinas–, dirigen la robótica del gobierno según parámetros de la inteligencia artificial y otros lineamientos del cientificismo empresarial y la mercantilización de informaciones personales privadas. ¿Cuál es la mercancía que miden? Las pasiones públicas. Y allí encuentran razones para sus hipótesis de permanencia en el poder, considerándose dentro de un tiempo abstracto donde sólo existen conceptos como aceleración o gradualismo, donde impera la idea de objetivos, no de plazos. Esta frase ya se escuchó en la historia argentina, tener un punto de mira fijo suprimiendo el tiempo complejo de una sociedad cortada por sacudidas abruptas, significa en este caso convivir con las instituciones con profundo desprecio. Y el medidor, el llamado amperímetro ¿dice que hay tanto más aceptación cuanto más empeño se ponga en ser despiadado, pero con sonrisa indiferente en los labios? Toda política emancipatoria descansa en el hecho de demostrar que no es así.

Leer más...

ANTE UNA HORA CRUCIAL

1) Con los métodos y particularidades del siglo XXI las oligarquías financieras, el poder económico concentrado –que hoy incluye a los monopolizados medios de comunicación– y la superpotencia hegemónica del continente han construido una trama, para desterrar no sólo las experiencias de soberanía efectiva, sino también para destruir naciones, disolver movimientos, dividir a los pueblos, degradar la política, y naturalizar un sistema de explotación y exclusión. Han actuado para crear las condiciones de sometimiento que permitan el despliegue de las políticas neoliberales del capital financiero y el arrasamiento de derechos e identidades de naciones y pueblos. Aunque hay estrategias específicas en cada país, las ofensivas desatadas sobre Brasil, Argentina y Venezuela incluyen inocultables rasgos de similitud: desacreditación de las políticas redistributivas y los programas sociales de carácter universal, denuncias de corrupción e intensas campañas de manipulación mediática. Sin embargo, la página no ha sido dada vuelta y pese a la ofensiva restauradora en marcha,  la resistencia del proyecto liberador es una marca persistente de la época.

Leer más...

LA DEGRADACION DE LA DEMOCRACIA

 

1. Vivimos en una escena contemporánea donde suele ponerse en duda la objetividad de los hechos sociales y se nos llama a un festejo irresponsable de la “creación de realidades”, de la “construcción de la noticia” y en último extremo, de la “apología de la falsedad”, en vistas del éxito que tienen las campañas que buscan capturar aspectos pulsionales de las corrientes de creencias colectivas, muchas veces tan oscuras como volátiles. No desconocemos este vasto terreno donde se ejercen coacciones con materiales simbólicos extraídos de operaciones que redefinen el mismo sujeto de conocimiento. Sobre esto mucho se ha dicho, en términos de cómo el neoliberalismo implica en última instancia reformular la idea misma de ciudadanía, conocimiento, habitabilidad y autoimagen de los sujetos para generar sus hipótesis de adhesión, transformadas en formas involuntarias de servidumbre, las únicas que el retrógrado partido gubernamental desea y sobre las que específicamente trabajan en sus gabinetes, que fabrican nuevos consumidores para la mercancía del miedo. El nuevo ciudadano que desean, nacería expulsado de toda historia; sería una arcilla rasa en la que se imprimiría un documento con un número para el olvido y otro para la subordinación.

Leer más...

El Frente como nuevo llamamiento histórico

 

1.

La discusión argentina tiene una clave esencial, recuperar la noción de trabajo como núcleo originario de derechos, de ciudadanía democrática, de soberanía efectiva, de autonomía de los sujetos públicos, de igualitarismo social, de justicia sin manipulaciones, sin medios de comunicación desvirtuados por operaciones que sesgan la realidad, con el cese de la persecución a los referentes comunitarios y la defensa de una economía liberada de su nuevo peso opresivo en favor de las  estructuras financieras internacionales.

Leer más...

Dar testimonio

1. El vergonzoso caso de José López podría hacernos vacilar: era un funcionario de alto nivel, encargado de las obras públicas, conocido por todos, y sobre todo por los que en toda la extensión del país trataron con él por la gran cantidad de construcciones que se realizaron.

Leer más...

Cartas Abiertas