Adhesión a la Conferencia de los pueblos sobre cambio climático y los derechos de la madre tierra

Cumbre de Cochabamba, 20-22 de abril de 2010 En solidaridad y adhesión a la convocatoria del Presidente Evo Morales, la asamblea de Carta Abierta decidió acudir al llamado, participar del evento con una delegación propia y emitir la presente Declaración...

Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra, Cochabamba, 20-22 abril de 2010. Declaración de adhesión del Espacio Carta Abierta.

CARTA ABIERTA, espacio de reflexión y acción política de Argentina, comprometida activamente con las luchas de los pueblos de América por su emancipación y el sumaj causai, saluda y participa activamente de esta CONFERENCIA DE LOS PUEBLOS SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO Y LOS DERECHOS DE LA MADRE TIERRA.

Convencidos que, ante todo, la actividad humana debe desplegarse en el cuidado activo del medio ambiente, el clima y todas las formas de vida ancestrales o modernas de nuestros pueblos a lo largo y ancho de nuestras tierras, aspiramos  a la convivencia y aprendizaje mutuo de nuestros saberes, en el horizonte emancipatorio de sociedades que ya no sometan  a la naturaleza ni unos hombres a otros, superando así los intentos inacabados de liberación por los que muchos hermanos y hermanas dieron su vida en los siglos anteriores.

Hoy ese camino complejo y difícil que han iniciado nuestros pueblos contra el neo liberalismo depredador, se acompaña con gobiernos elegidos por amplias mayorías populares, tras duras luchas sociales cada uno con diversidad y matices, pero todos ellos democráticos progresistas y populares.

Pues propulsamos la defensa activa del medio ambiente, de los recursos naturales y del hábitat de los diversos pueblos, a la vez que reconocemos la necesidad de los gobiernos de impulsar proyectos productivos que tiendan a disminuir la desocupación, agregar valor a su materia prima y que tiendan a situar a nuestra América Latina –Awa Jalla- lejos de la dependencia imperial y de la supeditación de sus sociedades a los dictados de los organismos financieros internacionales, siguiendo los principios de diversidad cultural y equidad social.

Propugnamos Una adecuada articulación de los derechos de la Madre Tierra que nos cobija y la efectiva actividad productiva que contribuya a mejorar el ingreso de nuestras sociedades, teniendo en cuenta que cualquier retroceso a formas neoliberales aumentaría el riesgo ambiental y atentaría contra el bienestar general de nuestras sociedades. Por ello, ante todo advertimos sobre la necesidad de la participación protagónica de nuestros pueblos, como custodios superiores de la soberanía que ya nunca más deberán limitarse a delegar en los gobiernos a menudo presionados por poderosos intereses de capitales concentrados.

Los pueblos originarios de América Latina, silenciados durante cinco siglos, son voces que deberemos escuchar atentamente para construir entre todos el buen vivir.

Cochabamba, 19 de abril de 2010